Esta tarde ví llover...

Muchas veces me he propuesto volver a escribir. Escribir como lo hacía antes. Volviendo a los archivos de blogs ya desaparecidos, y de hecho a los textos que logré escribir y publicar aquí y allá compruebo que siempre me ha costado trabajo escribir de seguido, largo y tendido pues. Sin embargo lo cierto es que he perdido de alguna manera la capacidad para simplemente hacerlo todos los días, como ejercicio. Sobre todo en español, que es mi lengua materna y que casi no practico en lo cotidiano en mi vida acá. Me imagino un par de entradas a la semana. Cortitas aunque sea. Que digan que no sólo existo para trabajar y que todavía me queda algo de deseo vital por la tecleada. A lo mejor me animo.

No quiero prometer nada porque puras fallas conmigo. Lo que quiero es no sentir la presión que tengo que escribir bien, hacer investigación, agregar hipervínculos correctamente, imágenes, etc. Igual por aquí también voy vaciando algunas de las fotos que tomo cotidianamente y que olvido y dejo sepultadas en los oscuros y polvosos discos duros del olvido. La idea es que no sea gravoso, y que en la medida de lo posible no interrumpa las labores diarias. Me la vivo imponiéndome para mí altísimos estándares que sólo me da culpa y agobio nunca cumplir. Quiero escribir como para liberar la mente, los dedos, el cuerpo. Que quede algo aunque nadie lo sepa y no importe. Escribir por escribir. A ver.