In order to keep an alternative archive for my entries on my Día de Humanidades Digitales 2013 blog, I will also publish them here. Below I have copied and pasted my second entry (from today).

Para mantener un archivo alterno para mis entradas en mi blog del Día de Humanidades Digitales 2013, las iré publicando también acá. Abajo copié y pegué el texto de mi segunda entrada, publicada allá hoy.

Tener un blog nuevo es como tener un cuaderno nuevo.

A veces no podemos esperar para escribir o dibujar en él; otras veces nos quedamos un rato (a veces años) contemplándolo y atesorándolo como un objeto bello. Sin embargo hay una diferencia muy importante entre los blogs (incluso los “privados” o de acceso limitado) y los cuadernos, y ésta es que los primeros son por definición públicos, diseñados para ser leídos y comentados por otros en otros lugares y hasta zonas horarias. (Por cierto, me gustó esta entrada del 25 de abril de 2013 de mi amigo y colega José Hernández Riwes sobre los diez años de su blog y su gusto por los cuadernos).

Los cuadernos de los famosos a veces se publican (por ejemplo esta hermosa –y carísima- edición facsimilar de los cuadernos de Van Gogh de la Folio Society) pero el punto es que la función y condición de los cuadernos es más bien privada, no destinada necesariamente a la publicación (o sea el hacer público, el llegar a públicos, por más pequeños o amplios que sean).

El blog comparte con el cuaderno su función intermedia o intersticial como repositorio de ideas en formación, esbozos de proyectos, la expresión escrita de sueños y ambiciones. Como para el artista y el escritor, el cuaderno y el blog son para el investigador en humanidades (“digital” o no) plataforma de trabajo: no sólo por lo que se escribe o comparte en ellos, sino por el trabajo y tiempo que se le dedica a mantenerlos, diseñarlos, editarlos, promoverlos, etc.

Para mí la cuestión más importante de los “días de las humanidades digitales” es que son eventos centrados en el blogueo. No es sólo la “agregación” (por falta de mejor término) de datos de gente interesada en la disciplina; es un intento por promover el blogueo como actividad de investigación y de promoción de la investigación y práctica de las humanidades digitales. Esto quiere decir que esta plataforma (hecha con WordPress multisite, lo que antes era WordPress MU) no es simplemente un medio (un medio nunca es simple vaya) en el sentido de un templete neutro.  (Nunca nada es neutro etc. etc.)

El blogueo es trabajo. “Blogueo” en su sentido más estricto no se refiere sólo al acto de escribir y publicar contenido en un recipiente neutral y prefabricado, sino a la serie de buenas prácticas y habilidades (llamémosles “técnicas” por no decir “digitales”) requeridas para mantener un blog de la mejor manera. El blogueo requiere un nivel de alfabetidad digital específico; como con otras habilidades interpretativas y prácticas a veces sólo se sabe que hay cosas que no se hacen del todo, se hacen a medias o de plano se hacen mal sin saberlo, precisamente porque se carece de la experiencia o conocimiento que le permitiría a uno darse cuenta de lo que faltaría o de lo que se podría hacer mejor.

Lo que los días de las humanidades digitales (porque siempre son días, en plural, y esperemos que este en español y portugués no se quede en el 2013) ofrecen es una posibilidad de no sólo fijarse en el “contenido” de lo que los que nos sentimos afines a las humanidades digitales publiquemos para saber cómo es “un día en la vida” de las HD, sino precisamente para fijarse si los humanistas digitales bloguean y qué prácticas siguen para hacerlo.

En otro lado ya he escrito yo sobre lo que pienso de que se haga blogueo sólo un día y el por qué personal y profesionalmente pienso que lo que se debe estimular es el “nomadismo” y no la centralización, ésto por razones técnicas, éticas, políticas, y simplemente prácticas.

Llega un momento en la vida de cada usuario de la red en que no se la puede pasar uno registrándose a sitios y  haciendo los ajustes necesarios para que éstos queden habitables y usables sólo para que se usen una sola vez y luego se abandonen.

Iré vertiendo aquí más ideas conforme se acerca el 10 de junio, oficialmente el “día de las humanidades digitales”. A pesar de todos aspectos positivos que iniciativas como ésta tienen, honestamente no puedo evitar preguntarme qué tanto valdrá la pena dedicar tiempo y esfuerzo a publicar en una plataforma que no se sabe qué tanto perdurará y si alguien visitará otra vez una vez que el día haya pasado. (Todo lo sólido se desvanece en el aire, etc., pero hay recursos digitales que perduran más que otros pues).

Tantas preguntas. ¿Para quién son estos sitios? ¿Para nosotros? ¿Para los organizadores? ¿Para los lectores? ¿Para todos? ¿Quién archiva el trabajo publicado aquí y quién es responsable de respaldar los archivos? ¿Qué derechos estamos cediendo como autores al publicar aquí? (Notar que yo he indicado en este blog que publico aquí bajo una licencia CC-Atribución).

¿Cuando el proyecto termine, qué se hará con estos sitios y con la información publicada y los datos proporcionados por los participantes? ¿Cómo podríamos hacerlos más efectivos, más duraderos, más sustentables? ¿Cómo promover el blogueo sustentablemente, como actividad reconocida, que beneficie al autor y a sus lectores?

Proyectos no destinados a un sólo día, colectivos e individuales, tienen la ocasión de construir públicos y de ofrecer recursos más o menos estables a donde los lectores pueden volver. Dicen por acá que un perro no es sólo para Navidad. Los blogs, como el trabajo y como parte del trabajo, tampoco son para un día solamente.

Al final para eso también son los blogs, para hacer preguntas y pensar críticamente, públicamente, como ejercicio positivo, constructivo, indeleblemente insertado en una red de individuos (una red de trabajo) con metas compartidas.

Nos vamos leyendo.